Boletín EROSKI, 14-04-2010 - http://sn129w.snt129.mail.live.com/default.aspx?rru=inbox.-
Una de las mayores riquezas ecológicas de la Unión
Europea (UE) son sus bosques: el 42% de la superficie alberga diversas
masas forestales. A pesar de su papel esencial para la naturaleza
y los seres humanos, el estado de conservación de gran parte
de ellos es "desfavorable". Así lo señalan
dos recientes documentos comunitarios con datos sobre el estado
actual de los bosques europeos, sus principales amenazas y cómo
combatirlas. Por su parte, las organizaciones ecologistas consideran
insuficientes las actuales medidas de conservación y aportan
sus propias propuestas.
Así son los bosques en Europa
La
UE ha transmitido una visión global del estado actual de
sus bosques mediante dos recientes documentos. Por un lado, el Libro
Verde, presentado en la Conferencia sobre Protección de los
Bosques en Europa, celebrada en Valsaín (Segovia). Por otro,
un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). Sus responsables
han llegado a las siguientes conclusiones:
• Una gran riqueza boscosa en expansión.
El 5% de los bosques del mundo se encuentran en la UE y han crecido
de forma constante en los últimos 60 años. Ocupan
155 millones de hectáreas y, junto con otras tierras boscosas,
suponen el 42% de la superficie terrestre de la UE.
• Las mayores extensiones forestales se sitúan
en Finlandia, Francia, España y Suecia. Según
datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM),
España es el segundo país con mayor superficie forestal
total de la UE, con 27,5 millones de hectáreas, y el tercero
en superficie forestal arbolada, con 18,3 millones de hectáreas.
• Papel esencial en la naturaleza. Reducen
la erosión y la desertificación, garantizan el suministro
de agua dulce, sirven de refugio de la biodiversidad (albergan el
mayor número de vertebrados del continente), regulan el clima
y el ciclo de agua en la tierra, proporcionan aire fresco, sirven
de protección contra catástrofes naturales como tormentas,
aludes o inundaciones, y en las ciudades reducen los niveles de
polvo y ruido y amortiguan el microclima urbano.
• Vitales contra el cambio climático.
Absorben 0,5 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono (CO2)
al año, frente a las 5 Gt equivalentes de CO2 anuales de
emisiones industriales en la UE. Ahora bien, su papel como sumideros
de carbono se puede invertir: su degradación, descomposición
o conversión en otros usos emitiría gases de efecto
invernadero. La situación puede tornarse en una pescadilla
que se muerde la cola. A más calentamiento global, más
probabilidades de incendios forestales.
• Importante fuente de recursos. Más
de dos millones de europeos trabajan en la industria forestal primaria
y unos 350.000 viven de la gestión forestal. El volumen de
negocio asciende a 300.000 millones de euros.
• El 40% de los bosques comunitarios son de propiedad
estatal, mientras que el 60% restante es de titularidad
privada.
Principales amenazas y cómo combatirlas
Según
los responsables comunitarios, sólo el 5% de la masa forestal
de la UE permanece inmune a las actividades humanas. El informe
de la AEMA asegura que más de la mitad de las especies forestales
de interés europeo y más del 60% de los ecosistemas
forestales identificados por la Directiva Hábitats destacan
por un estado de conservación "desfavorable".
Los principales enemigos de los bosques europeos son las prácticas
de gestión insostenible, la contaminación del aire,
el cambio climático o la fragmentación debido a la
rápida propagación de las zonas urbanas y las redes
de transporte. Por su parte, desde el MARM apuntan a los incendios
forestales y la despoblación como otras de las principales
amenazas.
Sólo el 5% de la masa forestal de la UE permanece inmune
a las actividades humanas
La forma en la que se deben proteger los bosques se ha reflejado
en la Declaración de Valsaín, así como en el
Libro Verde. Sus autores defienden que la conservación forestal
debe ser compatible con la gestión sostenible de los bosques.
El Libro Verde señala que este objetivo será posible
si se desarrollan nuevas fuentes internas de madera y se aumenta
la eficiencia en la producción y utilización de la
madera, así como las importaciones de materias primas de
este material.
La Comisión Europea estudia la puesta en marcha de métodos
innovadores para la protección de los servicios forestales
no mercantiles, como la conservación de la biodiversidad
y las cuencas hidrográficas, los usos recreativos o el secuestro
de CO2.
La ampliación de las zonas protegidas es otro de los objetivos
planteados. Los tipos de hábitats forestales incorporados
a la Red Natura 2000 suponen más de 14 millones de hectáreas.
La Conferencia de Oslo, de 2011, pretende ser un punto de no retorno
para adoptar acuerdos fundamentales en materia de protección
de los montes y su riqueza boscosa.
Críticas de los ecologistas
Cuatro
de las principales organizaciones ecologistas españolas (Ecologistas
en Acción, WWF, Greenpeace y SEO-BirdLife) han expresado
su decepción por el contenido del Libro Verde y la Declaración
de Valsaín. Sus responsables critican que se han centrado
en la producción y no en la defensa de los ecosistemas.
Señalan que no se ha reflejado la responsabilidad de la
UE fuera de sus fronteras. Los ecologistas recuerdan la dependencia
comunitaria de la importación de materias primas procedentes
de manera frecuente de procesos de deforestación y degradación
forestal.
La falta de protección real es otra de las criticas de estas
ONG: incluso los espacios incluidos en la Red Natura 2000 sufren
importantes amenazas, como incendios o apertura de pistas forestales.
Los ecologistas aseguran que de forma muy frecuente los bosques
se transforman en plantaciones forestales. Este hecho no se refleja
en este tipo de informes y, por tanto, se enmascara la deforestación
real.
Frente a ello, proponen reducir el consumo, mejorar la eficiencia
de la gestión forestal, aumentar los recursos técnicos
y humanos para conservar los bosques, potenciar la reutilización
y reciclaje de la madera y sus productos derivados, y promover el
certificado FSC de madera sostenible.
Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
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