La
conclusión principal del Foro "Cambio Climático:
Los desafíos de Copenhague a México 2010" co-organizado
por la Fundación Amigos de la Naturaleza y el IBCE, es que
Bolivia tiene tantos desafíos y oportunidades frente al cambio
climático, y que más allá de lo que hagan los
países desarrollados, las acciones locales en todos los países
son vitales para enfrentar el problema.
Más de 130 personas, entre representantes de diferentes
entidades de la sociedad civil vinculadas a la temática,
medios de comunicación y representantes del gobierno, participaron
del Foro "Cambio Climático: Los Desafíos de Copenhague
a México 2010" organizado por FAN e IBCE, el 31 de marzo
de 2010, con el principal objetivo de informar sobre el desarrollo
de la última Cumbre sobre cambio climático así
como para identificar las oportunidades y desafíos con miras
al próximo cónclave mundial a tener lugar a fines
de 2010 en México.
El Foro contó con el auspicio de Gold Forest Bolivia, Banco
Ganadero S.A., Ingenio Azucarero Guabirá S.A., Industrias
de Aceite "FINO", y la Cooperativa Rural de Electrificación
(CRE Ltda.).
ACCIONES LOCALES PARA UN PROBLEMA GLOBAL
"Los problemas necesitan estar enraizados en las realidades
locales" expresó Humberto Gómez Cerveró,
Director Técnico Científico de FAN, como principal
medida para iniciar acciones proclives a cuidar el medio ambiente,
y agregó que la evidencia científica demuestra que
vivimos una crisis mundial desde el punto de vista climático.
Pese a ello, Bolivia tiene oportunidades de reducir sus emisiones
contaminantes y adaptarse a este fenómeno en lo campos de:
suministro de energías alternativas; "bio-transporte"
sustentable; uso responsable de recursos en las ciudades; industria
(reducción de emisiones); agricultura (recuperación
de suelos) y desechos (reciclaje).
INSTITUCIONALIDAD: CAMINO PARA UN ACUERDO VINCULANTE
Natalia Calderón, Coordinadora del Departamento de Cambio
Climático y Servicios Ambientales de FAN, expresó
que la COP-15 fue interesante y particular, enfatizando principalmente
en la construcción de la institucionalidad a nivel mundial
de la Cumbre de Copenhague para el logro de acuerdos, tomando en
cuenta que eventos paralelos sobre el tema -si bien ayudar a ejercer
presión sobre los gobernantes- solo la Convención
de la ONU sobre Cambio Climático puede lograr un acuerdo
vinculante a favor del mundo.
Calderón advirtió que -de no avanzar con profundos
compromisos y acciones contundentes para reducir los efectos del
cambio climático- la temperatura podría incrementarse
en un 4,8 grados centígrados hasta el 2020. Con el pre-acuerdo
de Copenhague se incrementaría a 3,9 grados (totalmente insuficiente),
siendo lo ideal una estabilización que apunte de 1,5 a 2
grados.
CAMBIO CLIMÁTICO: PRIORIDAD EN LA AGENDA MUNDIAL
La Directora Ejecutiva de FAN, Karin Columba, señaló
que en los últimos 15 años el cambio climático
se manifestó a través de una serie de eventos extremos
que trajeron consigo más pobreza, vulnerabilidad y caos,
pasando a constituirse hoy en una prioridad dentro de la agenda
política mundial.
Columba abogó por un cambio en la concepción globalizada
respecto del cambio climático. "Se trata de que
los gobiernos, las empresas y la población en general establezcamos
acciones concretas en los países, ciudades y casas. Se trata
de modificar los patrones de producción, comercialización
y consumo, proteger los bienes naturales comunes como la biodiversidad,
el agua, el aire, buscar mayor eficiencia energética, y reconvertir
muchas industrias aprovechando el enorme conocimiento y la tecnología
existente", resaltó la Directora Ejecutiva de FAN
durante su presentación del evento.
Finalmente, el Presidente del IBCE, Pablo Antelo Gil, resaltó
que más allá de que las decisiones finales dependan
de los países más desarrollados, "los países
en desarrollo tenemos la responsabilidad de opinar, luchar y comprometernos
para ayudar a evitar la catástrofe. El hecho que la principal
responsabilidad esté en el mundo industrializado no debe
ser excusa para que no actuemos, especialmente cuando en Bolivia
se pierden más de doscientas mil hectáreas de bosque
por año, árboles que se convierten en gases de efecto
invernadero".
|