La reserva forestal Choré puede
perder hasta el año 2031 (dentro de 22 años) un 50%
de su bosque si es que el actual ritmo de deforestación continúa,
según concluye un estudio hecho por el ambientalista Robert
Müller de la Fundación Natura.
También, otro estudio hecho por Mónica Stich, de
la Universidad de Harvard (EEUU) se acerca a esta misma conclusión,
aunque estima que la pérdida puede ser de un 44% hasta el
año 2036. Müller plantea asimismo algunas estrategias
para reducir la deforestación, la misma que actualmente considera
se encuentra en un 4% de la cobertura total, es decir, se han destruido
aproximadamente 26.300 hectáreas.
El cálculo lo realizó con medición satelital
hecha en los años 1976, 1986, 1992, 2001, 2004, 2005 y el
año pasado. La reserva forestal Choré contaba con
790.000 ha, pero se ha ido reduciendo por efecto de la deforestación.
Esta organización ambientalista considera que actualmente
su superficie es de aproximadamente 776.379 ha.
Entre las estrategias sugeridas por la Fundación Natura
y que son compartidas por el Comité Salvemos Choré,
que lo coordina José Luis Vega, está el de trabajar
de manera conjunta con los colonos para concienciarlos en la importancia
ambiental que trae el bosque y comprometerlos en su preservación.
Sin embargo, la propuesta radical y novedosa que comparten, tanto
Natura como el Comité Salvemos Choré, es que se debe
prestar asistencia técnica y financiera, con la inversión
de grandes recursos, para que los actuales ocupantes que viven en
zonas desafectadas de Choré, puedan aumentar sus rendimientos
de producción agrícola, para que de esa manera no
se vean obligados a invadir zonas boscosas en procura de nuevas
superficies cultivables, con la consiguiente tala de árboles.
Se plantea, por ejemplo, que se implemente el sistema de producción
de arroz bajo riego, lo que incrementará el rendimiento actual
de 2 toneladas por ha a 6 toneladas.
La Fundación Natura y el Comité Salvemos Choré,
argumentan que no es posible desalojar con violencia a los colonos,
por lo que es necesario aplicar políticas de concertación
y de asistencia técnica.
"A los colonos se les debe dar asesoramiento técnico
para que ellos hagan manejo sostenible, para que no sigan impactando
el bosque, para que tengan su chaco en un espacio", dijo Vega.
Sostuvo que es hora que los ciudadanos cruceños y sus instituciones
comiencen a pagar el servicio ambiental que por años la reserva
forestal Choré ha dado, beneficiando con lluvias a la importante
producción agrícola y pecuaria del departamento, especialmente
al norte integrado.
Vega cree que para iniciar este programa de pago del servicio ambiental
que presta la reserva Choré, debe ser con la participación
del Gobierno Nacional, la Prefectura, los municipios aledaños
y los productores agropecuarios.
A su vez, la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), a través
de Jorge Ávila, responsable del departamento Legal y de Asuntos
Medioambientales, lamentó que las entidades llamadas por
ley, la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT) (ex Superintendencia
Forestal), la Prefectura de Santa Cruz y los municipios de las provincias
Sara e Ichilo, no hayan hecho nada por garantizar la estabilidad
y la permanencia del bosque en la reserva Choré.
El fundador vio el impacto
Don Federico Bascopé Vargas fue el creador de la reserva
forestal Choré el 3 de agosto de 1966, cuando estaba en el
poder el Gral. Alfredo Ovando Candia. En esa oportunidad, Bascopé
se desempeñaba como jefe del Departamento de Bosques de la
entonces Corporación Boliviana de Fomento (CBF).
Al pasar 41 años de la fundación de esta reserva,
en agosto de 2007, Bascopé llegó hasta el ingreso
de Choré y vio el impacto del cambio. No pudo ocultar su
pesadumbre: "Me siento realmente triste, todo esto era bosque",
afirmó.
Fuente: El Deber. Domingo 9, Agosto 2009

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