En WWF recibimos con agrado la noticia
de la decisión tomada en mayo de este año por el Parlamento
Europeo de apoyar estrictas reglas en el proceso conocido como 'Flegt',
para eliminar del mercado europeo madera extraída ilegalmente.
Esto contribuirá a frenar la comercialización de madera
y productos relacionados extraídos ilegalmente. De acuerdo
a datos proporcionados por la Cámara Forestal de Bolivia,
nuestro país exporta alrededor del 70% de su madera y productos
derivados a mercados de Europa y EE.UU. Siendo la tala ilegal una
de las principales causas del incremento de la destrucción
de bosques tropicales, es lógico que se exija a las empresas
instalar sistemas que demuestren que la madera que comercializan
es legal y que están respetando el medio ambiente y los derechos
de la población local. El gobierno de EE.UU. ya planteó
en 2008 la ley 'Lacey', para combatir la tala y tráfico ilegales
de madera. Desde Bolivia, WWF, a través de su Red de Comercio
Forestal, GFTN Bolivia, ve con beneplácito esta medida, pues,
además de promover la oferta responsable de madera boliviana
al comprador, beneficia al productor nacional promoviendo su oferta.
La Red GFTN, en línea con la normativa boliviana vigente
y con las legislaciones de la Unión Europea y EE.UU., apunta
a eliminar la tala ilegal y mejorar el manejo de bosques valiosos
y amenazados, promoviendo enlaces de mercado de madera certificada
en más de 30 países.
Mundialmente, aproximadamente 13 millones de hectáreas de
bosque natural se pierden anualmente (de estas, actualmente se deforestan
más de 300.000 ha anuales en Bolivia), particularmente en
bosques tropicales.
Los bosques certificados con el sello del Consejo de Manejo Forestal
(FSC por su sigla en inglés) son aquellos que se manejan
cumpliendo parámetros sociales, ambientales y económicos
sostenibles, y que se someten a la verificación periódica
de cumplimiento de estándares internacionales por parte de
evaluadores independientes.
En estos bosques se promueve la participación de comunidades
campesinas e indígenas, trabajadores, industriales y productores
forestales, para que todos ellos puedan seguir viviendo, trabajando
y obteniendo ingresos de los mismos.
Fuente: WWFolio Bolivia Nº 18
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