El
Presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva dio el visto bueno
a una polémica Ley que prevé regularizar la tenencia
de estas tierras en manos privadas.
El presidente da Silva, dio el visto bueno a una ley sancionada
por el Congreso, que prevé regularizar la tenencia de tierras
amazónicas en manos privadas, en una polémica decisión
cuestionada por opositores y ambientalistas.
El mandatario promulgó la llamada Medida Provisoria 458
en beneficio de los 'grileiros', como se denomina a los ocupantes
irregulares de esta región selvática que se asentaron
en territorios fiscales y no cuentan con títulos de propiedad.
La decisión afecta a unos 67,4 millones de hectáreas
de floresta en la Amazonía Legal -una extensión que
equivale casi a la superficie total de Francia-, que podrán
repartirse entre personas físicas en unidades de hasta 1.500
hectáreas.
Para las parcelas más pequeñas, de menos de un Km2,
los títulos de propiedad serán otorgados de forma
gratuita. Las medianas se venderán por un valor simbólico,
mientras que las grandes fincas -de hasta 1.500 hectáreas-
se subastarán a precios de mercado, estipulados por el Instituto
Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra).
Los terrenos "privatizados" podrán ser explotados
para cultivos y cría de ganado y, pasados tres años,
sus flamantes dueños podrán ponerlos a la venta.
Revés para los "verdes"
Para algunos observadores brasileños, la decisión
de Lula constituye una derrota de las organizaciones defensoras
del medio ambiente, que abogan por la protección de la principal
selva tropical del planeta, a la vez que constituye un espaldarazo
para los ruralistas interesados en promover el desarrollo económico.
La ahora sancionada Medida Provisional, que el gobierno había
establecido originalmente para dar cierto respaldo legal a los pequeños
productores de la zona amazónica, es vista por los críticos
como una resolución que no hará más que agravar
la deforestación.
Con un 15% de la selva primaria desaparecida en los últimos
30 años, la tala para la explotación agropecuaria
es denunciada por las organizaciones "verdes" como un
crimen ecológico, que tiene efectos sobre el planeta entero.
Anticipan, además, que la posibilidad de traspasar tierras
después de 3 años dará lugar a un negocio inmobiliario
incontrolable. Originalmente, el período estipulado por el
proyecto de ley para habilitar la venta era de 10 años, pero
este punto fue modificado durante el debate en el Congreso.
"Esta ley es una señal que indica a la gente que goza
de impunidad desde hace años que se pueden cometer crímenes
en el Amazonas sin ninguna consecuencia", dijo a la BBC Marcelo
Furtado, Director Ejecutivo de la organización no gubernamental
Greenpeace en Brasil.
Los ambientalistas también cuestionan una disposición
de la Medida, que permitirá legalizar la ocupación
de lotes de menos de 400 hectáreas sin una inspección
oficial, que constate que la parcela es efectivamente ocupada por
la persona que pidió su registro.
Pese a las presiones, el Presidente Lula no objetó este
inciso, que había sido aprobado antes por el Senado y la
Cámara de Diputados del país.
Veto parcial
Sin embargo, la sanción de la Ley se hizo con reservas:
el mandatario ejerció su derecho al veto en dos puntos de
la norma, que habían sido incluidos durante el debate parlamentario.
Uno de ellos, el artículo 7, contemplaba la transferencia
de tierras a personas jurídicas, o a individuos que no habitan
en la región y administran sus terrenos mediante terceros
o testaferros.
Así, sólo las personas que moran en las tierras selváticas
de manera permanente, y que se han instalado allí antes de
diciembre de 2004, pueden reclamar la posesión legal.
Lula eliminó, además, el punto que extendía
la posibilidad de adquirir títulos de propiedad a las empresas.
Al justificar los vetos, la Presidencia señaló que
"no es posible prever" el impacto que tendrían
esas medidas en el proceso de regularización de la propiedad,
ya que "no hay datos que permitan estimar la extensión
total y los límites de las áreas ocupadas que se encuadrarían
en esa condición".
Según el gobierno, la Ley permitirá aumentar el control
sobre los ocupantes de la floresta y establecer responsabilidades
en materia de eventuales crímenes ambientales.
"Lo que queremos hacer exactamente es garantizar a las personas
que tienen la propiedad de la tierra, para ver si podemos acabar
con la violencia en este país", declaró el mandatario
días atrás.
La zona que quedará bajo la órbita de la nueva ley
es la llamada Amazonia Legal, que incluye los Estados de Acre, Amapá,
Amazonas, Mato Grosso, Pará, Rondônia, Roraima, Tocantins
y parte de Maranhão.
Fuente: 26/06/2009. http://noticias.terra.com/articulos/act1827946/Aprueban_privatizar_tierras_amazonicas/
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