Debate.
Para los sectores, la explicación del Ejecutivo no alcanza
para disipar sus dudas. El Gobierno ofrece seguridad.
A 12 días de la realización del referéndum
dirimitorio que se realizó el 25 de enero, el proyecto de
Constitución Política del Estado continuaba generando
polémica. La configuración territorial, contemplada
en el artículo 2, y la definición de 'traición
a la patria', del artículo 124, se encuentra entre los que
más resistencia ha provocado en los sectores productivos.
En un debate, organizado por el diario EL DEBER, la asesora de
la Confederación de Ganaderos de Bolivia, Eliane Capobianco;
el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO),
Mauricio Roca; el Vicepresidente de la Cámara Forestal de
Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, y el asesor de la Asociación
de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Fernando Asturizaga,
plantearon sus dudas con relación a los privilegios que gozarán
los pueblos indígenas, originarios y campesinos y la tipificación
de los delitos o contravenciones ambientales de 'traición
a la patria' al ministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Carlos
Romero, y al director nacional del INRA, Juan Carlos Rojas, quienes
intentaron despejarlas, sin lograrlo.
Capobianco, Colanzi, el asesor de la CFB, Jorge Ávila, y
el presidente de Congabol, Guido Náyar, coincidieron al indicar
que la configuración de territorios indígenas que
establece el proyecto de Constitución del MAS es un peligro
para el derecho propietario de los sectores productivos. "Se
habla de una reconstitución de territorios que existían
antes de la colonia de 36 naciones, que libremente podrán
determinar de dónde a dónde se extienden sus territorios.
De acuerdo con explicaciones del movimiento indígena, el
90% del territorio nacional está dentro de las 36 naciones
indígenas y sólo quedan como ciudades La Paz, Cochabamba,
Santa Cruz, El Alto y Potosí", afirmó Capobianco.
Colanzi, a tiempo de lamentar que en el proyecto de Constitución
no se aborde el tema de las concesiones forestales, destacó
que los privilegios que se les otorga a los indígenas en
torno a tierra y territorio puede generar graves y perjudiciales
conflictos de superposición con los legales y legítimos
derechos forestales. "Esto se puede volver aún más
complejo, dada la aparición de nuevas demandas de territorios
indígenas", destacó Colanzi. Sobre el particular,
Jorge Ávila afirmó que el sector forestal se aferrará
al precepto constitucional establecido en el numeral 17 del artículo
30, que establece que se respetarán los derechos adquiridos
por terceros.
Náyar coincidió con Ávila en sentido de que
continúan apareciendo demandas de tierras e hizo mención
al caso de Otuquis, en Puerto Suárez. "Los solicitantes
son tres cochabambinos y dos personas que no son de Puerto. Que
cinco personas pidan 160.000 ha y que se dé curso a ese pedido,
es grave", anotó Nayar.
Sobre el particular, el ministro Romero rechazó que con
el artículo 2 del proyecto constitucional se hable de reconstitución
territorial. "Ni siquiera se habla de territorio ancestral,
porque tampoco puede ser un cheque en blanco para los indígenas.
No es una amenaza a los derechos sobre la tierra y al aprovechamiento
de los recursos naturales". Juan Carlos Rojas, a su turno,
indicó que las demandas indígenas de territorio son
antiguas y no fueron canalizadas en su oportunidad, y que no es
cierto que hayan nuevas demandas.
Otro punto que despierta suspicacia es el artículo 124 que
habla de traición a la patria para el boliviano o boliviana
que viole el régimen constitucional de los recursos naturales.
Para Capobianco, esta normativa atenta contra los productores que
corren el riesgo de ser procesados por el delito de traición
(...).
Al respecto, Romero fue tajante al indicar que las interpretaciones
que hacen los productores son exageradas y que el concepto de traición
a la patria busca evitar que los recursos naturales sean explotados
por las transnacionales y que esta actividad sea permitida por funcionarios
nacionales; en ese caso se aplicaría el artículo 124.
La falta de confianza que genera el texto constitucional en el
inversor agropecuario; la susceptibilidad que causa el tema de la
superficie máxima de la tierra, los productores califican
de confiscatoria la medida e indican que produce inseguridad jurídica,
todo esto ligado con el concepto de latifundio.
La exclusión de las concesiones forestales en el nuevo texto
constitucional fue otro de los puntos que se criticó durante
el debate. Para los representantes del sector la única garantía
de que las concesiones legalmente adquiridas serán respetadas
es el artículo 30.
Artículo 30
Es nación y pueblo indígena originario campesino
toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma,
tradición histórica, instituciones, territorialidad
y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión
colonial española.
II. En el marco de la unidad del Estado y de acuerdo con esta Constitución,
las naciones y pueblos indígenas originario campesinos gozan
de los siguientes derechos:
17. A la gestión territorial indígena autónoma,
y al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables
existentes en su territorio sin perjuicio de los derechos legítimamente
adquiridos por terceros.
Artículo 124
Art. 124. I. Comete delito de traición a la patria la boliviana
o el boliviano que incurra en los siguientes hechos:
2. Que viole el régimen constitucional de recursos naturales.
II. Este delito merecerá la máxima sanción
penal.
Pedro Colanzi
El sector forestal mostró su inquietud porque la CPE no
reconoce los derechos de concesión forestal y los trata como
cualquier tipo de concesión. Colanzi indicó que este
régimen permitió exportar productos que tienen más
del 75% de valor agregado, unos $us 200 millones, y el no tener
un apoyo legal a esta actividad provoca incertidumbre y hace difícil
enfrentar a los avasalladores de distintas concesiones forestales.
Juan Carlos Rojas
Para Rojas, la demanda de territorios indígenas no es exclusiva
del Gobierno de Evo Morales. El Ejecutivo está viabilizando
esas demandas que no fueron tomadas en cuenta por gobiernos anteriores
y dio como ejemplo los pedidos de tierra de los guaraníes
del Alto Parapetí. Sobre el tema, Capobianco explicó
que no se dio curso a estos pedidos porque en la región no
existían indígenas.
Nota editada de: El Deber. Martes, 13 de enero
de 2009 |