La decisión de acabar con los bosques ya está en marcha

La decisión de acabar con los bosques ya está en marcha - Jorge Ávila, Gerente General de la Cámara Forestal de Bolivia

Dice que hay leyes contrarias a los bosques y cita la ley 337 y la determinación de revisar el PLUS. Habla de complicidad entre el poder político y el agropecuario.

Jorge Avila, Gerente General de la Cámara Forestal de Bolivia“No tenemos la más mínima duda de que el proceso de destrucción de los bosques tropicales de Bolivia está en marcha desde hace mucho tiempo y que algunas  decisiones de orden político y de orden legal administrativo están acelerando este proceso”, sostuvo el Gerente General de la Cámara Forestal de Bolivia, Dr. Jorge Ávila.

En diálogo con este medio de comunicación, el representante añadió que lamentablemente destrucción los bosques, ahora “sistemática y sostenida” comenzó de manera espontánea por las ocupaciones de hecho, de las invasiones de actores campesinos, comunidades indígenas, especialmente de occidente, también de algunos empresarios.

 

Lo grave es que “ahora se le está un viso de legalidad. Se lo está instrumentalizando a través de disposiciones legales y de normativas técnicas.

Una muestra es la determinación de revisar los Planes de Uso de Suelo  (PLUS). 

“Hay una decisión política de revisar el PLUS de Santa Cruz, todos los PLUs que existen en el país, simple y llanamente con el propósito de desclasificar determinadas zonas, actualmente clasificadas como de vocación forestal o tierras de uso mayor forestal para permitir la ampliación legal de la frontera agrícola. 

Ávila añadió que se ha aprobado normas absolutamente claras y contundentes  que permiten la perforación de los bosques y que una de ellas es la de Restitución de Bosques y Producción de Alimentos, también conocida como Ley 337.

Esa ley en una de sus disposiciones finales, dice que las comunidades indígenas y campesinas, asentadas en tierras de producción forestal permanente, pueden deforestar hasta el 20 por ciento de su predio.

Ávila añadió que, de esta forma, ya se prevé la situación de derechos agrarios dentro de tierras de producción forestal permanente, lo que en su criterio, “no debe ocurrir. En las tierras de producción forestal permanente sólo debe existir actividad forestal”.

El Gerente General de la Cámara Forestal de Bolivia advirtió que la deforestación del 20 por ciento es sólo el comienzo y que ocasionará la deforestación del 100 por ciento del predio, con el agravante de que el campesino no sabe hacer otra cosa  que agricultura y no forestería.  “Aquí vemos como la vía de una norma, se está promoviendo la destrucción de las tierras de producción forestal permanente.

Otro ejemplo, añadió Avila, es la desafectación de 120.000 hectáreas de la Reserva Forestal El Choré en la zona de Santa Rosa, y en los días 200.000 hectáreas en la Chiquitania. “Esto nos que demuestra que el proceso de destrucción de los bosques tiene una complicidad entre el poder político y el poder económico de los productores agropecuarios, sean, éstos pequeños, medianos o grandes.

El argumento es la necesidad de producir alimentos y para ello, por lo visto, no es problema destruir los bosques tropicales. “Esto es lamentable porque nosotros sabemos que destruidos los bosques tropicales, hemos comenzado a sentar las bases para destruir la existencia misma de la humanidad. O por lo menos hacer la vida del hombre cada vez mas adversa para soportar los embates que la naturaleza nos va a traer, precisamente por no haber reconocido el valor y la importancia que tiene el bosque para la vida del ser humano.

Avila añadió que éste análisis es real y no admite equivocaciones. “Tenemos argumentos históricos, políticos, administrativos y económicos para darnos cuenta de que la decisión de acabar con los bosques de este país ya está tomada y está en marcha”, sostuvo.

ALTERNATIVA

Consultado sobre sin hay otra alternativa, Avila respondió que hay, pero que el interés común de ocupar el territorio y producir alimentos es mas fuerte. “Están absolutamente ciegos y no pueden ver la realidad medioambiental y social de sus medidas. Y es lamentable porque en el tiempo más breve de los que nosotros no podemos imaginar, esto va a comenzar a repercutir de manera directa. Yo me pongo a pensar en estas grandes extensiones de expansión agropecuaria, cuando desaparezcan los bosques, con qué va a generar la humedad de las plantaciones. Yo quisiera ver qué pasa en las tierras bajas del este, cuando ya los bosques desaparezcan como está inconmensurablemente predeterminado. 

De dónde van a sacar humedad para generar desarrollo agrícola y ganadero”. Sostuvo  el representante.

En lugar de esa perspectiva ya real, Avila dijo que lo correcto es una conciliación de objetivos entre la necesidad de producir alimentos.

“Ese debería ser el objetivo. Coexistir, convivir y no sólo destruir los bosques para sembrar”, indicó para agregar que los agropecuarios son cortoplacistas.

IMPACTO NEGATIVO

Además, dijo Avila, el país ya tiene muestras de impacto negativo con la destrucción  de los bosques. Un ejemplo es el área de expansión al este del río Grande, donde hay tierras deforestadas abandonadas por improductiva.  Algo similar ocurre en el norte cruceño. Otra mala práctica es la excesiva deforestación hasta la orilla de los ríos, lo cual provoca inundaciones.

Avila planteó la necesidad de buscar mayor productividad en menor superficie, en lugar de afectar los bosques para ampliar la frontera agrícola.

Calificó como compleja y muy complicada la posición de la Autoridad de Bosques y Tierra (ABT), además de ambigua, en razón de que defiende por un lado los bosques, pero al mismo tiempo se muestra predispuesta a permitir la ampliación de la frontera en tierras forestales.

Periodico El Progreso del Gran Valle, entrevista a Jorge Avila, Gerente General de la Cámara Forestal de Bolivia

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