Zafra maderera, un árbol que oxigena a 38.000 familias

Zafra maderera, un árbol que oxigena a 38.000 familias La crisis del sector forestal redujo la mano de obra directa en un 15%. Santa Cruz produce el 52% de la madera del país. La ABT se alista para el control
La crisis del sector forestal redujo la mano de obra directa en un 15%. Santa Cruz produce el 52% de la madera del país. La ABT se alista para el control

Tierra colorada, caminos de metro y medio de ancho y una vegetación exuberante, en la que se destacan árboles de más de 25 metros de alto, son el escenario en el que se desarrolla la zafra maderera, que a pesar de la crisis, que desde 2011 ha provocado una baja en la demanda de mano de obra de un 15%, del sector forestal, aún funciona como un árbol que da oxígeno a escala nacional a unas 38.000 familias y que en sus tiempos dorados, hace unos ocho años, llegó a 45.000.

 

Guarayos, a 350 kilómetros de la capital cruceña, es la meca de la madera, pues según la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), de los 876.971 metros cúbicos rola (m3r) extraídos en 2014, el 40% (350.788 m3r) de la recolección maderera se generó en la región.

En esta zona, con dos meses de retraso debido a las lluvias, arrancó la zafra y con ella una gran parte del pueblo, por unos cuatros meses, tendrá un ingreso extra y los aserraderos encenderán sus equipos a la espera de las primeras troncas que lleguen de las áreas de manejo forestal.

Severino Mamani, alista su mochila para ingresar al bosque. Coca, alcohol, encendedor y unos paquetes de cigarrillo, no importa la marca, no deben faltar.

Mamani es un experto motosierrista y en sus 10 años de trabajo en el bosque ya está curtido. No le afecta el calor y su piel parece un cuero tenso en el que rebotan los mosquitos, pero sí le preocupa que desde hace unos tres años la demanda de mano de obra para tumbar árboles o transportar las troncas es menor.

“Entramos menos al monte y además el agua nos perjudica, porque no se puede trabajar. Espero que este año la cosa mejore, ya soy viejo para estar buscando otros trabajos”, sostuvo Mamani.

Ana Bella desde 2008 que trabaja con la madera, empezó seleccionando láminas, luego se animó a manejar el montacargas. En 2011 la falta de trabajo la obligó a parar para retornar en 2012 al aserradero de La Chonta y ser la encargada de operar la pala. 

Explotación racional

La Sociedad Boliviana Maderera (Sobolma) y La Chonta tienen su base de operación en Guarayos y administran una concesión forestal de 95.000 hectáreas, de las cuales 71.200 son de aprovechamiento y que, según la ley forestal, esa superficie se la debe dividir por al menos 20 años, pero la empresa lo hace por 30, por lo que se obtiene una cuadrícula de 2.373 hectáreas en las que deben trabajar las concesionarias.

En ese punto la precisión quirúrgica en el aprovechamiento maderero es medular, pues producto de un censo forestal las empresas tienen un mapa que les indica al detalle qué árbol se puede cortar, cual es un semillero y cual es un posible potencial a ser tumbado.

Tras dos horas de recorrido y de lluvias intermitentes que ponen de mal humor a los trabajadores se puede escuchar distintos tonos de motores, unos graves que corresponden a unas orugas, especialmente acondicionadas para no dañar la vegetación, otras agudas que son de las motosierras.

En el lugar hay distintos árboles marcados con un X roja (será derribado), otros con un S azul (semillero) y algunos con una E (potencial), hay distintas especies como el bibosi que llega a tener una altura de más de 25 metros.

Según la CFB las principales especies explotadas en el periodo 2011-2014 fueron el ochoó, tajibo, bibosi, almendrillo, curapau, mapajo, hoja de yuca, cuchi, verdolago y el roble. Omar Aruquipe hace seis años que es uno de los encargados de derribar a aquellos gigantes que de acuerdo con la norma no tienen menos de 50 centímetros de diámetro.

Experto, con su bolo y su casco blanco Aruquipe maneja la motosierra como si de tenedores se tratará, el metal es la extensión de sus brazos que cortan de forma precisa el tronco del bibosi.

Con una jornada de trabajo de ocho horas, Aruquipe cobra Bs 12 por cubo derribado y en una buena faena puede llegar a tumbar en una semana entre 50 y 60 cubos

Juan Carlos Salinas Cortez - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla. 

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