Argentina: La abrupta caída de las ventas es la principal preocupación de la industria maderera al cierre de 2016

El encuentro nacional que se llevó a cabo a fines de noviembre en la ciudad de Mar del Plata organizado por la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima) en conjunto con la cámara regional, CICMA, tuvo por ejes principales analizar la situación de la cadena de valor foresto industrial y sobre vectores para la mejora de la competitividad.

La realización del 135° Congreso Nacional Maderero se dio en un contexto macroeconómico contractivo actual, sobre el cual los empresarios de la cadena de valor se mostraron expectantes de señales de recuperación ante la abrupta caída de ventas en lo que va del año 2016, un aumento de costos y retroceso de la actividad.

En lo que va del año, desde Faima estiman una caída de ventas cercana al 30% y hasta un 50%, dependiendo del rubro empresario. “Esta estimación que varía según el tramo de la cadena de valor que se observe. Este descenso se vincula con la retracción del consumo interno en la Argentina; dada la alta elasticidad de ingreso que presenta el sector, las decisiones de compra de productos madereros se ven afectadas ante caídas del salario real o por contextos de incertidumbre sobre la actividad”, señaló Gabriel Campins, vicepresidente 1ero de la entidad, durante su mensaje de apertura del Congreso, del cual también fueron partícipes la funcionaria Lucrecia Santinoni, subsecretaria de Desarrollo Foresto Industrial del Nación y Carolina Castro, subsecretaria PyME de la Nación, junto a Carlos Fadón, presidente de CICMA y del Congreso Maderero.

Exportaciones e importaciones

En materia de comercio exterior, tras un primer semestre preocupante en cuanto a incrementos de importaciones, en la segunda mitad del año las compras internacionales vinculadas a la cadena de valor foresto industrial fueron morigerando el ritmo de crecimiento, salvo algunas excepciones vinculadas a factores estacionales u otras cadenas.

Sin embargo, el ingreso de productos madereros del extranjero es un factor a seguir de cerca; según remarcó Pedro Reyna, secretario general de la Federación, “las expectativas negativas sobre el crecimiento del consumo y el producto hasta el primer trimestre de 2017 restan presión sobre la expansión de importaciones en el corto plazo. No obstante, en la medida que la economía se recupere, es importante que se aceiten mecanismos para que la demanda se oriente a la producción local. En este sentido, vemos de forma positiva la ampliación del programa “Ahora 12” a “Ahora 18” y  estamos a la espera de nuevas medidas de estímulo”.

A este escenario de caída de ventas se suma un incremento sostenido de costos, lo cual reduce los márgenes de rentabilidad del sector. Las materias primas e insumos, que explican un tercio de los costos del sector, se incrementaron 42% en promedio para el subsector de aserrado y 34% para el mueblero en lo que va del año. A este respecto, Reyna explicó que hay dos elementos que profundizan la presión sobre la rentabilidad señalando que “la carga impositiva, de fuerte peso sobre las PyMEs, condiciona el panorama de rentabilidad e inversión. Y a esto hay que agregarle la persistencia de una alta informalidad, que compite deslealmente fronteras adentro con la PyME formal, condicionando incentivos y la expansión de la actividad”.

Los datos compartidos en el Congreso Nacional Madero surgen de los primeros resultados del Observatorio de la Madera y el Mueble (OIMyM), iniciativa integral de información estadística de la cadena foresto industrial. Los primeros guarismos, que surgen de una encuesta muestral a 480 empresas foresto industriales de todo el país, fueron presentados en el encuentro, dando así el primer paso en “saldar el histórico faltante estadístico de la cadena de valor foresto industrial, en orden de mejorar la toma de decisiones de los empresarios del sector y mejorar la interlocución con el sector público” dijo Leandro Mora Alfonsín, director estratégico de Faima.

Competitividad en la mira

El 135º Congreso Maderero permitió explorar, debatir y mostrar resultados de la agenda de trabajo estratégico que Faima planteó durante todo el período de 2016. Según detalla Reyna, la principal línea de trabajo de la Federación es “la mejora de la competitividad de toda la cadena de valor, lo cual se vuelve fundamental en un mundo cada vez más desafiante”.

En este camino, el directivo detalló que Faima ha instrumentado este año un diagnóstico de competitividad del sector, del que se desprendieron necesidades de capacitación dirigencial y las bases para estudios de costos a instrumentarse en el corto plazo, fundamentales para la mejora en la toma de decisiones de las PyMEs en contextos de incertidumbre. A su vez, la Federación está desarrollando la segunda edición del “Proyecto Deseo” que brinda asistencia técnica en diseño e innovación para empresas de todo el país en la búsqueda de posicionar al mueble argentino en base a su potencialidad y agregado de valor.

Por otra parte, se encuentran trabajando fuertemente en articulación con el sector público en la promoción del uso de madera en la construcción como facilitador de crecimiento y generación de valor agregado en las regiones. Y también en la elaboración de normas técnicas de productos, factor clave de competitividad en las inmediatas y desafiantes condiciones de comercio exterior, sobre el cual se trabaja junto a la Subsecretaría de Comercio Interior.

Respecto al primer punto, en un panel destinado a la potencialidad del uso de madera en la construcción, el Congreso Maderero contó con la participación de la subsecretaria de Desarrollo Foresto Industrial, Lucrecia Santinoni, quien remarcó que “las condiciones únicas que la disponibilidad de madera presenta para dar solución a los desafíos habitacionales y de infraestructura que presenta el país, también tienen impacto potencial en las economías regionales”.

Sobre esta idea, desde la Federación agregó el vicepresidente Campins que “la madera consume menos energía que los materiales usuales de construcción húmeda, es de menor costo y su utilización es sostenible y sustentable”.

En referencia a la necesidad de avanzar en la calidad y normativa técnica de los productos del sector, el Congreso contó con un taller de sensibilización sobre Evaluación de la Conformidad y Reglamentos Técnicos en la cadena de valor foresto industrial, a cargo de Mariano Pérez del Ministerio de Producción y Cristina Sainz Biurrum del IRAM. También se ahondó en un panel particular sobre la necesidad competitiva de avanzar en la unificación de equivalencias comerciales en productos madereros, a cargo de Nicolás Zakowicz del INTI.

Por último, tuvieron lugar espacios de análisis sobre la coyuntura tributaria y laboral que atañe a la cadena de valor y sus PyMEs, cerrando el Congreso Nacional Maderero con la presentación de ponencias sobre temas específicos por parte de las 27 cámaras que componen la red Faima en toda la Argentina, las cuales nutrirán el plan de acción 2017 de la institución federal empresaria maderera.

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